El camino del amor...Sólo el que ama es feliz.





Hay muchos caminos que conducen a diferentes lugares, pero el único que nos conduce al cielo se llama: JESÚS (Juan 14:6)






Mostrando entradas con la etiqueta Sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sentimientos. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de marzo de 2016

El crucificado

El mundo está lleno de iglesias cristianas presididas por la imagen de Cristo Crucificado y está lleno también de personas que sufren, crucificadas por la desgracia, las injusticias y el olvido: enfermos privados de cuidado, mujeres maltratadas, ancianos ignorados, niños y niñas violados, emigrantes sin papeles ni futuro. Y gente, mucha gente hundida en el hambre y la miseria.

Es difícil imaginar un símbolo más cargado de esperanza que esa cruz plantada por los cristianos en todas partes: «memoria» conmovedora de un Dios crucificado y recuerdo permanente de su identificación con todos los inocentes que sufren de manera injusta en nuestro mundo.

Esa cruz, levantada entre nuestras cruces, nos recuerda que Dios sufre con nosotros. A Dios le duele el hambre de los niños, sufre con los asesinados y torturados de Irak, llora con las mujeres maltratadas día a día en su hogar. No sabemos explicarnos la raíz de tanto mal. Y, aunque lo supiéramos, no nos serviría de mucho. Sólo sabemos que Dios sufre con nosotros y esto lo cambia todo.
Pero los símbolos más sublimes pueden quedar pervertidos si no sabemos redescubrir una y otra vez su verdadero contenido.

¿Qué significa la imagen del Crucificado, tan presente entre nosotros, si no sabemos ver marcados en su rostro el sufrimiento, la soledad, el dolor, la tortura y desolación de tantos hijos e hijas de Dios?

¿Qué sentido tiene llevar una cruz sobre nuestro pecho, si no sabemos cargar con la más pequeña cruz de tantas personas que sufren junto a nosotros?

¿Qué significan nuestros besos al Crucificado, si no despiertan en nosotros el cariño, la acogida y el acercamiento a quienes viven crucificados?
El Crucificado desenmascara como nadie nuestras mentiras y cobardías.

Desde el silencio de la cruz, él es el juez más firme y manso  de nuestra acomodación al bienestar y nuestra indiferencia ante los crucificados.    

Para adorar el misterio de un «Dios crucificado», no basta celebrar la semana santa; es necesario, además, acercarnos un poco más a los crucificados, semana tras semana, día tras día.

lunes, 27 de julio de 2015

Hoy hace un año que mi hermana falleció con 51 años, me dejo hecha polvo,  siento que está conmigo, a veces creo que tengo un ángel rondándome, y protegiéndonos, se que la voy a volver a ver y quiero pensar lo que digo en la poesía, que está conmigo siempre.


No te detengas en su tumba a llorar, no está allí
Porque ella es la brisa que sopla, en las tardes de verano
Es el brillo del diamante en la nieve, cuando llega el invierno
Es la luz del sol que ilumina mi pelo
Es una de las tenues estrellas que brillan en la noche.

Cuando la suave lluvia del otoño cae, es ella
Cuando en la mañana una ráfaga de aire nos roce la cara,
es ella, acariciándonos.
Cuando escuchamos el canto de los pájaros, en la primavera,
es ella, hablándonos, animándonos.
Cuando desde mi ventana veo el sol esconderse
siento que ella está ahí, sonriéndonos.
Todos los días, en todos nuestros momentos no estás allí,
estas aquí con nosotros, siempre.


Siempre estarás en mi corazón mi hermana querida...........

jueves, 30 de abril de 2015

DIOS ME DICE........

Cuando pienso que todo está perdido... viene DIOS y me dice: "No te rindas!" Yo estoy contigo!"
 
 

Cuando parece que todo se viene abajo y los planes parecen no funcionar...
cuando el ánimo decae al máximo y sientes que todo está perdido,
escucha una voz interna que te alienta, 
una Esperanza que de imprevisto se renueva y una Luz que de pronto guía tu camino... 

Es DIOS, que por medio de señales
te dice y te repite... "No te rindas!  Yo estoy contigo!"....
No pierdas nunca las Esperanzas,
Él te ayudará, Él contigo está...

lunes, 30 de marzo de 2015

Jesús, Tu cruz alivia mi cruz.


"Señor, mi cruz me resulta pesada,
me duele, muchas veces la rechazo,
no la quiero, hay veces que ya no puedo más.
Jesús, me fastidia la soledad, mi tristeza,
no acepto mis miserias, la humillación,
no quiero el fracaso, ni el dolor físico.



Señor, mi cruz me oprime.
Jesús, Tú no elegiste la cruz ni la querías,
también a Ti te costó aceptar y sufrir tu cruz,
por esto orabas al Padre:

"si es posible , pase de mi este cáliz";
pero aceptaste tu cruz.

Jesús, enséñame a vivir mi cruz,
a descubrir los pequeños sufrimientos,
las espinas, los clavos,
los azotes, las burlas,
las críticas y las humillaciones.
Enséñame a ver mi cruz y mis cruces,
el misterio de mi cruz, junto a tu cruz.

domingo, 8 de febrero de 2015

Tu me conoces,Señor


Señor, tú conoces mi tristeza que ahoga mi corazón y sabes el origen de ella. Hoy me presento ante ti y te pido, Señor, que me ayudes, pues ya no puedo seguir así.
Sé que tú me llamas a vivir en paz, con serenidad, gozo y alegría, incluso en medio de las dificultades cotidianas. Por eso hoy te pido que pongas tus benditas manos en las llagas de mi corazón que me hacen tan sensible a los problemas y me liberes de la tendencia a la tristeza y a la melancolía que anida en mí.
Hoy te pido que tu gracia vaya restaurando mi historia, a fin de no vivir esclavizada por el recuerdo amargo de los acontecimientos dolorosos del pasado. Como ellos han pasado, ya no existen, te entrego lo que pasé y lo que pasaron las personas amadas; lo vivido y lo sufrido por nosotros.
Quiero perdonarme y perdonar, a fin de que tu gozo comience a nacer en mí.
Te entrego las tristezas unidas a las preocupaciones o a los temores del mañana. Sólo hoy debo vivir y sólo hoy debo caminar en tu alegría. Aumenta mi confianza en ti, para que aumente en mi alma la paz.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

SEÑOR, VEN JUNTO A MÍ

Señor, ven junto a mí, acompáñame en estos momentos difíciles.
Ayúdame a tener paz en medio del dolor, de la tristeza, de la soledad.
Concédeme la paz cuando no puedo dormir por las noches.
No me dejes sola cuando pienso en lo que  puede ocurrir y tengo miedo, no me dejes cuando siento la angustia y el desconcierto.
Tú, Señor, experimentaste la angustia en Getsemaní y en la cruz.
Tú sabes lo difícil que resulta mantener el espíritu en paz bajo el peso del sufrimiento.
Enséñame a vivir confiadamente, segura de tu bondad.
Enséñame a comprender que ningún mal puede llegar a destruir la esperanza, la confianza, las ganas de amar, porque nada puede separarme de ti.
Enséñame a sentir, incluso en los momentos más difíciles, que todo puede ser siempre fuente de gozo, de paz, de vida plena.

martes, 5 de agosto de 2014

Mi despedida a mi hermana muerta

  Algo dentro de mí se ha roto con tu partida. Pienso en ti y no concibo que ya no estés  entre los vivos.

Te has dormido eternamente cuando en el fondo guardábamos las esperanzas de que salieras de esa dura enfermedad y sonreirías junto a los tuyos por haber vencido.

En nuestro interior aun nos costará tiempo entender que el Todopoderoso necesitaba otro ángel y te ha llamado a su lado.

Te has ido delante, para esperarnos allí, al lugar  donde todos alguna vez seremos llamados,  no juzgamos a quien te llama y más tarde o temprano  hará lo mismo con nosotros, pero ¡cómo duele esta herida mientras llega el consuelo!.

Tantos porqués  nos quedan sin respuestas. Tu risa de bondad ahora se convierte en recuerdos. Las lágrimas  salen solas sin obedecer el mandato de que cesen por no entender.

Gracias por tu ejemplo de vida, lucha y amor a los tuyos, gracias por esos dos hijos que nos dejas, gracias por la unidad familiar que has propiciado con tu hasta luego en estos instantes de tormentosa tristeza, mientras te ruego nos des fuerza y valor para entender que tu adiós no tiene regreso.

Desde hoy  vives en los corazones de quienes te queremos y al verte descender a tu tumba, los ojos se nos nublan por el llanto y solo Dios sabe  la proporción de este tormento y a la vez de la quietud por la paz y descanso eterno en el que ahora te encuentras.

Hermana querida que hoy mueres al mundo terrenal para vivir eternamente en el espiritual, solo nos queda el consuelo de que ya no sufres y que allí donde estés nos estarás esperando: Te queremos y te llevamos en el corazón.
Hasta luego.

domingo, 16 de marzo de 2014

La cruz

La vida esta llena de pequeñas cruces, muchas veces demasiado pesadas.
En este momento de mi vida siento que no puedo mas, pues las cruces del momento pareciera que se unen en una sola y gran cruz.
Esa cruz es demasiado pesada, tanto que solo consigo a duras penas arrastrarla.

Siento la tentación de pedirle al Señor que la corte un poquito, pero al final solo me atrevo a pedirle que haga de Cirineo y me ayude con el peso.
Es verdad que eso es lo cristiana mente correcto, pero humanamente me gustaría huir del mundo, escapar donde no llegue el dolor, donde simplemente pase la vida sin mas.
¿Cobardía? Puede ser. Pero que alguien me diga como hacer para no sentir esto que siento.
Rezar, confiar en el Señor, vivir de la Eucaristía.........Si, eso intento y es lo que me va manteniendo. Me pregunto ¿hasta cuando podre seguir así?

Si alguien tiene alguna respuesta valida, por favor que me lo diga. Necesito ayuda.
Desde mi corazón sale como oración, el salmo 129

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de tí procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos. 

sábado, 15 de marzo de 2014

La muerte

La experiencia de la muerte es una de las experiencias más dolorosas que vivimos.
Frente a ella hay pocas cosas que podemos decir o hacer.
Quienes hemos perdido un ser querido, sabemos que en esos momentos las palabras no alcanzan y los "por qué" no nos llegan al corazón. Nos sentimos abandonados y la tristeza nos invade.
Es como estar frente a un abismo, y nos cuesta ver cómo seguir caminando.
Estamos como ciegos ante la vida, no podemos ver.
En esos momentos lo que nos ayuda y reconforta es la presencia de personas que nos quieren, porque lo que nos hace bien es sentirnos acompañados, sentir que tenemos
un hombro donde podemos recostarnos, donde podemos descansar.
Porque a veces las palabras sobran, Jesús simplemente camina a nuestro lado, siguiendo el ritmo de cada uno. Esa es su manera de querernos y cuidarnos: estando con nosotros en las muertes que experimentamos, muertes que también pueden ser pequeñas y cotidianas.

domingo, 14 de julio de 2013

Estoy muy cansada


No sé, porque me siento así, no puedo evitar que broten de mis ojos las lágrimas del desconsuelo....¿ porqué?

Siento que he dejado tantas cosas por hacer y que ya nunca volveré a recuperar ese tiempo, tantas ilusiones cortadas, tantos sueños .. tantos momentos que tan solo alcanzo a entrever en mis sueños.

Es curioso como la vida, sin apenas darte cuenta, entreteje en tu interior una maraña de vivencias, recuerdos, circunstancias, sensaciones que hacen que por mucho que quieras no puedes despojarte de esas cadenas invisibles y al mismo tiempo seguras, fuertes, que te atrapan moralmente e impiden que veas la vida con otros ojos, con los que tu necesitas.

Siempre sujeta a las necesidades de los demás como si tu vida no te perteneciera y por norma tenga que ser manejada por todos.

Estoy cansada de tener una sonrisa, cuando solo tengo tristeza,
Estoy cansada de ser marioneta con los que todos pueden jugar,
Estoy cansada de reprimir lo que me gusta, lo que siento, lo que me hace ser, lo que soy..

Estoy cansada de luchar en contra de la corriente, simplemente estoy cansada......

jueves, 7 de marzo de 2013

Andar con Dios en bicicleta

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera. Era como un presidente, reconocía su foto cuando la veía, pero realmente no lo conocía.

Pero luego reconocí a mi Poder Superior, parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear.

No sé cuando sucedió, no me di cuenta cuando fue que El sugirió que cambiáramos lugares, pero mi vida no ha sido la misma desde entonces... mi vida con Dios es muy emocionante.

Cuando yo tenía el control, yo sabía a donde iba. Era un tanto aburrido pero predecible. Era la distancia más corta entre dos puntos. Pero cuando El tomó el liderazgo, El conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes, velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme, aunque pareciera una locura El solo me decía Pedalea!!.

Me preocupaba y ansiosamente le preguntaba, "A donde me llevas?" El solo sonreía y no me contestaba, así que comencé a confiar en El.

Me olvidé de mi aburrida vida y comencé una aventura, y cuando yo decía "estoy asustada", El se inclinaba un poco para atrás y tocaba mi mano.

El me llevó a conocer gente con dones, dones de sanidad y aceptación, de gozo. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje. Nuestro viaje, de Dios y mío.

Y allá íbamos otra vez. El me dijo "Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra." Y así lo hice, a la gente que conocimos, encontré que en el dar yo recibía y mi carga era ligera.

No confié mucho en El al principio, en darle control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, pero El conocía cosas que yo no acerca de andar en bici, secretos.

El sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para librar obstáculos llenos de piedras, inclusive volar para evitar horribles caminos.

Y ahora estoy aprendiendo a callar y pedalear por los más extraños lugares, y estoy aprendiendo a disfrutar de la vista y de la suave brisa en mi cara y sobre todo de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.

Y cuando estoy segura de que ya no puedo más, El solo sonríe y me dice "PEDALEA!!"
 

jueves, 14 de febrero de 2013

EL AMOR DE DIOS


 El amor de Dios cuando actúa y quiere transformarte, puede doler, sobre todo si nos pide soltar o cambiar cosas que no nos dejan crecer...
El Amor de Dios te llena de esperanza, cuando te hace sentir que después de la tempestad viene la calma...
El amor de Dios lo puedes tocar muchas veces cuando te abrazan las personas que más te aman, el amor de Dios lo puedes escuchar en las melodías y voces que te muestran el camino y le dan paz a tu alma...
El amor de Dios lo tienes siempre aunque te cueste a veces descubrirlo porque primero lo debes encontrar dentro de ti mismo...
El amor de Dios lo puedes compartir sin mucho esfuerzo, en la medida que vives con fe y paz de tal forma que con solo existir, El actua en ti, en los demás y se contagia... Así es el Amor de Dios..
El amor de Dios te perdona cada vez que perdonas, te sostiene cuando más solo te sientes, te regala cada día la oportunidad que crees que no mereces...
El amor de Dios no se define, simplemente se vive.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Salmo desde la entrega total

Gracias, Señor, porque me ayudas a romper mis cadenas.
Me conoces por dentro y por fuera
y sabes muy bien todo lo que me ata
y me impide seguirte por entero, sin condiciones.
Tú quieres habitar en mi corazón.
Has llamado, has entrado
y me has dicho: «Conmigo lo puedes todo».
Algo dentro de mí empieza a cambiar
y mi alma, que sin ti estaba muerta,
comienza a revivir al sentir tu presencia.
¡Qué bueno eres conmigo, Señor!
¡Con qué cariño me mimas! ¡Con qué amor me miras!
A pesar de alejarme tantas veces de ti,
tú no dejas de estar a mi lado.
A pesar de despreciarte en múltiples ocasiones,
tú no te alejas ni un solo momento de mí.
A pesar de todo, Señor, a pesar de todo,
siempre estás conmigo.
Aunque yo parezca más fuerte que tú,
tu bondad y tu amor pueden conmigo.
A veces parece imposible que pueda cambiar,
pero ahí estás tú, Señor, rompiendo mis cadenas.
Rompiendo todas las ataduras que me alejan de ti.
Por eso, Dios mío, te puedo decir con el corazón en la mano
que aquí estoy, todo tuyo.
Contigo estoy vencido, Señor.
Por más que luche, tú acabas conquistándome.
Contigo nunca me perderé.
Por más que ame lo que tú no amas,
cuando te siento en mi alma
termino amando lo que tú amas.
Tu mano poderosa me va cambiando por dentro.
Soy todo tuyo.
Tu brazo poderoso me aleja de las vanidades que me rodean.
Soy todo tuyo.
Tu mirada profunda, llena de amor, me arrastra hacia ti.
Soy todo tuyo.
Poco a poco, sin que me dé cuenta,
vas ganando terreno en mi alma
y acabas venciéndome y liberándome a la vez.
Y, ahora, Señor, que estás dentro,
puedo decirte que tu presencia es más dulce que la miel,
más dulce que cualquier placer.
Ahora, Señor, que estás dentro,
puedo decirte que tu presencia es más íntima
que mi misma intimidad;
más grande que cualquier grandeza;
más hermosa que cualquier hermosura.
Aquí estoy, sólo para ti,
porque me haces libre de verdad;
porque rompes todas las cadenas que me atan;
porque me has traspasado el corazón
y te he amado,
porque te he gustado
y ardo en deseos de tu amor.
Aquí estoy, sólo para ti, mi Dios.
Aquí estoy, sólo para ti, porque eres mi Señor.
Aquí estoy, sólo para ti. Eres mi Salvador.
Aquí estoy, todo tuyo, sólo para ti.

jueves, 10 de enero de 2013

He encontrado un amigo


Señor: Tú eres siempre una sorpresa, eres el amigo que se encuentra sin esperarlo. Sabes que te necesito y llegas sin que te llame, más bien eres Tú el que tomas la iniciativa.
Me conoces y sabes lo que quiero, lo mismo mis proyectos que mis debilidades. No puedo ocultarte nada Jesús.
Quisiera dejar de pensar en mí y dedicarte todo mi tiempo. Quisiera entregarme por entero a ti. Quisiera seguirte a donde quiera que vayas y desde la vocación que tengas, en tus designios amorosos, para mí.
Soy débil, Señor, por eso mismo, te necesito aun más, para que me guíes sin cesar, para que seas mi apoyo y mi descanso.
¡Gracias por llamarme a compartir de cerca tu amistad, Jesús!

Esto te digo
Jesús, amigo, así te digo:
Dame entusiasmo para buscar la verdad donde se encuentre.
Dame resignación para aceptar mis propias limitaciones.
Dame coraje para luchar cuando todo me salga mal.
Dame lucidez para admitir la verdad sin que nadie me la imponga.
Dame fuerza para preferir lo difícil a lo fácil.
Dame valor para rechazar lo vulgar y lo rastrero.
Dame valentía para luchar contra mi apatía y desgana.
Esto te digo, Jesús, amigo.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Yo soy el barro

Señor: Soy ese barro sin figura al que tú le das forma continuamente. ¡Estoy dolorida, este proceso me está costando demasiado! Y aunque siento hecha pedazos  mi vasija… Sé bien que vale la pena atravesar este proceso porque me tienes en tus manos.
Los seres humanos tratamos de entenderte, pero realmente nos quedamos cortos en nuestros pensamientos. Tú siempre ves más allá, muy profundo, muy adentro. Nosotros solo vemos pequeñas partes que no siempre interpretamos bien.
Una y otra vez me rompo y una y otra vez me recoges y me vuelves a hacer. Y pienso: “¿Qué voy a hacer Señor? ¿Qué será de mí? ¿Lograré soportarlo?” ¿Cuánto más falta? Y tú con tu voz suave y dulce me contestas: “Que sea paciente, que aunque ahora no lo vea, ni lo entienda, quedaré muy hermosa y que el final será grandioso.

¡Dios mío, yo soy el barro y tú el Alfarero! Solo deseo que tu gloria se manifieste cada día en mi vida. Que la gloria y el poder sean para ti siempre.

¡Todo saldrá bien! Me grita una voz desde mi interior. “Que no te importe la niebla, la noche, ni la sombra. Que no te inquiete, ni te turbe este desierto. Que estar en tus manos siempre es muy seguro. Que mientras tu llama arda en mí, jamás este amor será extinguido”. Me duele, pero me estás dando tu forma. Dame la fuerza, dame resistencia y seré tu obra, una vasija y un recipiente hermoso.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Diálogo con Cristo


Jesús, aunque experimente dificultades y problemas, situaciones de sufrimiento y dolor, momentos difíciles de comprender y de aceptar, siguiendo el ejemplo de María, tengo la seguridad que todo tendrá una razón y un sentido. Sin embargo soy débil para ofrecerte que quiero ser purificada en el dolor… simplemente sé y confío en que me darás lo que necesito para entrar un día en el cielo, ¡gracias Dios mío!


lunes, 20 de agosto de 2012

Señor recibe mi plegaria

Señor recibe mi plegaria en este momento, quiero hablarte de lo que tengo dentro de mi corazón, tengo dudas, no sé qué hacer, no sé cómo seguir adelante. Me hace falta luz para poder dar los pasos que me conduzcan a la situación que requiero para ser feliz. Por eso estoy aquí delante de Ti, porque necesito de tu claridad, de tu luz, de tu amor. Necesito, Señor, que en este momento me hagas sentir que es lo mejor para mi. Sabes que no he comprendido bien todo lo que me ha sucedido, sabes que tengo miedo, preocupaciones y sobre todo una inseguridad interior de que es lo que tengo que hacer… por eso estoy aquí, mi Dios, porque sé que Tú me puedes ayudar a tener claridad en mi vida.

Quiero, Señor, hacer lo que es bueno para mi vida, lo que me ayude a crecer, a salir adelante. Te pido que me dejes tener claro que es lo que me conviene, que no me deje deslumbrar por las luces del mundo, por la seguridad que el mundo nos brinda en sus propuestas, que mi decisión no esté manipulada por el poder, la fama, el placer que con sus garras tratan de apoderase de mi corazón. Que tampoco, mi Dios, esté presente la envidia, el resentimiento ni el odio en mi corazón a la hora de tomar decisiones. Que no haya miedo e indecisión que esté segura de tu amor y de ti y de lo que quieres para mí.

Te suplico, Señor  que me hagas consciente de las marcas de tu voluntad que hay en mi vida, que me dejes escuchar el susurro que pronuncias para orientarme, que pueda sentir el impulso que me das todo los días para hacer lo que tengo que hacer. Si, mi Dios dame la oportunidad de poderte sentir, experimentar, saber en mi vida. No pido acciones portentosas, pido que me des en la conciencia de mi ser, en lo profundo de mi corazón la certeza de lo que tengo que hacer.

Sé que puedes. Sé que me amas y que me puedes dar esas claves que necesito para saber actuar y saber tomar la mejor decisión. Te agradezco que me muestres el camino, que vea los signos que has colocado y que Tu luz ilumine todo mi ser. Estoy segura que contigo lo puedo todo y lo hago todo. Ayúdame a comprender cada una de las situaciones que están a mi alrededor y que me hacen sufrir generándome sentimientos de dolor, de tristeza, de miedo… que pueda comprender que esas situaciones no me van a destruir, porque he sido llamada por Ti , que puedo salir adelante, que le puedo ganar a todos los problemas si estoy en sintonía contigo. Te pido que me des mucha paz, mucha serenidad.
GRACIAS MI DIOS.

miércoles, 25 de julio de 2012

Hoy mí alma se me queda en suspenso al llegar hasta tí, Señor, para este nuevo encuentro, porque hay algo que me turba...hay un gran contraste en este hermoso día con el velo de tristeza que cubre mi corazón. Me cuesta ofrecerte mi corazón dolorido y decirte: "Aquí estoy, Señor para hacer tu voluntad"...
Porque hacer tu voluntad implica hacer y ser como tu quieres y permanecer en Ti pase lo que pase... y así decimos en la oración del Padrenuestro y así se lo dijiste Tu al Padre en el Huerto de los Olivos, "que se haga Tu voluntad y no la mía".
Muchas veces en el silencio de la Iglesia quiero atravesar la puerta del Sagrario con mis ojos llenos de lágrimas y poder ver tu rostro amoroso y rogarte en una súplica desesperada : ¡Jesús, ten piedad, Señor ten piedad!.
Tú me miras y sientes pena por mí... lo se Jesús, porque te duele mi dolor, porque me ves con la esperanza puesta en Ti... ¡en quién sino, Señor!, pero sabes que las cosas no van a ser así.... y no lo son.
 
Fueron como Tu sabías desde siempre, que iban a ser.

Tu que nunca te equivocas. Tu que siempre hiciste la voluntad del Padre sabías que la voluntad del Padre, en sus designios misteriosos, eran... y aquí estoy hoy, Señor, de rodillas para decirte "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad" Esa voluntad tuya que a veces nos cuesta tanto entender y hacer.
Esa voluntad donde para cumplirla y acatarla hay que poner el corazón dolorido en sus manos y poco a poco el dolor se va suavizando, va llegando el bálsamo de la paz. Ya en los ojos solo queda el temblor de las lágrimas que han cesado de correr y los labios repiten una y otra vez "aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad" y se muy bien cual fue tu voluntad y solo quiero pedirte fuerza y ánimo para seguir alabándote, y amándote  siempre.

domingo, 8 de enero de 2012

Fin

Termina la Navidad, un año mas que pasó.
Todo sigue igual aparentemente, solo una cosa diferente.....mi vida.
Pesa la soledad, la tristeza, el desanimo.
Intento llenar mi vida de cosas, de personas pero...... no cosigo llenar el alma.
Intento apoyarme en el Señor pero siento como si El no me escuchara.
Estoy muy triste y no se como salir de esto. Solo se me ocurre decir...
Descansa alma mía en el Señor, por que solo en El encontrarás descanso.