El camino del amor...Sólo el que ama es feliz.





Hay muchos caminos que conducen a diferentes lugares, pero el único que nos conduce al cielo se llama: JESÚS (Juan 14:6)






miércoles, 12 de enero de 2011

ASI ES DIOS

El pequeño Luis, de seis años, decidió una mañana prepararles hot-cakes a sus papas para desayunar.
Encontró un gran tazón y una cuchara, acercó una silla a la mesa y trató de alzar el pesado paquete de harina para abrirlo. La mitad del paquete quedó desparramado entre la mesa, la silla y el suelo. Tomó toda la que pudo con sus manitas, y la puso dentro del tazón, y después le puso un poco de leche y azúcar, haciendo una mezcla pegajosa, que empezaba a chorrear por los bordes.
Además, habían ya pequeñas huellas de harina por toda la cocina, dejadas por él y su gatito.
Luis estaba totalmente cubierto con harina y estaba empezando a frustrarse. Él quería darles una sorpresa a sus papas, haciendo algo muy bueno, pero todo le estaba saliendo al revés. No sabía qué más había que agregar a su pasta, o si había que hornear los hot-cakes, pues ni siquiera sabía cómo usar el horno.
Cuando miró otra vez la mesa, su gatito estaba lamiendo el tazón, por lo que corrió a apartarlo de la mesa, pero por accidente se volcó el cartón de leche, y además se quebraron unos huevos que había sobre la mesa, al caer al suelo.
Intentó agacharse a limpiarlo, pero se resbaló, y quedó con toda su pijama pegajosa, llena de harina y huevo.
En ese momento, vio a su papá de pie en la puerta. Dos grandes lágrimas se asomaron a sus ojos. El sólo quería hacer algo bueno, pero en realidad había causado un gran desastre.
Estaba seguro de que su papá lo iba a regañar, y muy posiblemente a castigarlo. Pero su papá sólo lo miraba en medio de aquel desorden. Entonces, caminando encima de todo aquello, tomó en sus brazos a su hijo que lloraba y le dio un gran abrazo lleno de amor, sin importarle llenarse él mismo de harina y huevo.

Así es como Dios nos trata...

A veces tratamos de hacer las cosas bien, pero sin quererlo, terminamos haciendo un desastre. Nuestra familia se pelea, o insultamos a un amigo, o hacemos mal nuestras obligaciones, o desordenamos nuestra vida. Otras veces sólo podemos llorar, porque ya no sabemos que más hacer. Entonces, es cuando Dios nos toma en sus brazos, nos perdona y nos demuestra que nos ama, sin importarle que pueda ensuciarse con nuestra suciedad. Pero por el simple hecho de habernos equivocado, no debemos dejar de preparar algo especial para Dios, o para alguien más Tarde o temprano lo lograremos y Dios estará orgulloso de nosotros, porque no nos dimos por vencidos...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Milagro en una telaraña

Dicen que una vez un hombre, era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera:
” Dios todopoderoso, haz que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme”.
En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que estaba escondido , y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado:
“Señor te pedí ángeles, no una araña.”
Y continuo:
-”Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme”.
Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observo a la arañita tejiendo la telaraña.
Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior y este quedo esperando su muerte.
Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva que se encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada, entonces se escucho esta conversación:
- Vamos, Entremos a esta cueva.
- No. No ves que hasta hay telarañas, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las demás .

Hay una frase muy bella que dice: ” Si le pides a Dios un árbol te lo dará, en forma de semilla”.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Alma triste

Esta noche necesito desahogarme de alguna manera.

No deja de molestarme un estado general de tristeza, desanimo, dejación en la oración, decaimiento físico y anímico. Estoy mal, cada día digo: "mañana será mejor, es que hoy estoy cansada"
Al día siguientes lo mismo. Intento hablar el tema con alguien pero más me hieren que me ayudan. Me siento sola, nadie puede meterse en el centro mismo de mi soledad, solo Dios, pero no lo hace. ¡No lo hace! Y ya no puedo más.
Alguien me puede recomendar algo que me saque de este estado.
¿Saben porque duele esto?, porque he sabido probar la gracia de Dios y el gozo que da sentirle, “ya no la tengo”, y no se vivir sin ello y por si estuviera aun por ahí en mi alma, sobrevivo día a día con la santa Misa. Mi alma triste solo sabe decir: Jesús te amo, Jesús te amo. Pero El no despierta.
Ya no puedo más, me siento muy cansada.

sábado, 9 de octubre de 2010

No puedo mas

Llevaba  tiempo luchando, buscando, necesitando, y un buen día desperté y me di cuenta de que siento que no puedo más. No quiero seguir luchando, no quiero ni puedo, siento, que quiero apretar un botón y simplemente ponerme en OFF de lo que me agobia, de lo que me preocupa, de lo que me hace sufrir, de lo que hace que mi alma se desespere y me suma en dolor y lágrimas, que desee que ¡ya! todo termine, me desespero, grito, lloro, no se que hacer. No quiero sufrir más, me he cansado de luchar, siento un peso enorme sobre mi ser, camino arrastrando  mis pies… estoy muy, muy cansada.
 Entonces leo esto: Mateo 11:28
"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os  daré descanso".

Siii, descanso. Que alivio. Eso es lo que busco. Y Cristo puede dármelo. Él conoce mis lágrimas. Él ha visto mis tristezas. Él conoce mi dolor, mi incapacidad y mi desánimo.  El. Nunca falla, Nunca me abandona, Siempre esta conmigo, solo tengo que abrir los ojos, mis oídos, todos mis sentidos, y, ¡ahí está! no lo veía, pero ahí siempre ha estado. Con los brazos abiertos esperando a que le de mis cargas, para hacerme descansar.

Cuando sientas que no puedes seguir caminando, dale tus cargas a Cristo, y El te dará descanso. Pero recuerda, dáselas y no las recojas para ti de nuevo. ¡Descansa en Cristo! Y comienza una nueva vida con El.

Abre sin Miedo

En un país en guerra, había un rey, que tenía atemorizados a sus prisioneros. Acostumbraba a llevarlos a una sala, donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras llenas de sangre.
Hacía que se colocaran en círculo y les hacía la siguiente propuesta: Ustedes pueden elegir entre dos opciones, morir en manos de estos arqueros o pasar por aquella puerta, detrás de la cual, YO LOS ESTARÉ ESPERANDO. Curiosamente, todos elegían morir en manos de los arqueros.
Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al Rey, se dirigió al soberano y le dijo: Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
Dime, soldado- respondió el rey.
Señor, ¿qué hay detrás de la puerta?
¡¡¡Ve y míralo tú mismo!!! Contestó su majestad.
EL soldado, abrió temerosamente la puerta y se encontró con unos potentes rayos de sol que entraban y llenaban de luz el lugar, cegándole.
Sorprendido, y a medida que se acostumbraba a la luz del sol, descubrió que la puerta le llevaba a un camino que conducía directamente a la ¡¡LIBERTAD!!
El soldado, asombrado, miró a su Rey, como esperando una explicación: Yo les daba la oportunidad de elegir, pero ellos no se arriesgaron y por temor a lo desconocido, eligieron morir.

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar?
¿Cuántas veces renunciamos a la libertad y morimos poco a poco por dentro, porque sentimos miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
No dejes de abrir la puerta de tu corazón, no tengas temor, si lo haces Jesús vendrá a morar, dentro de ti.
Jesús dijo: Yo soy la puerta del reino de Dios; cualquiera que entre por esta puerta, se salvará; podrá salir y entrar, y siempre encontrará alimento. Juan 10:9

miércoles, 6 de octubre de 2010

PEDID, BUSCAD Y LLAMAD.

<< Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca , halla; y al que llama, se le abrirá.>> Mateo 7:7-11.

Nuestro Padre sabe de todas las cosas que necesitamos; de nuestras dolencias y enfermedades; de nuestros problemas y tristezas; de todo lo que pensamos; de nuestras inquietudes, etc.. Por eso El nos abre su corazón lleno de misericordia para que le pidamos todo en oración.
Como el hijo le pide a su padre, así espera el Señor que le pidamos con toda confianza. El nos vá a dar siempre lo mejor: ¨   Por eso nos dá lo que le pedimos y lo que necesitamos.
ORACION: Señor, te ruego que escuches mis peticiones.Te necesito.

lunes, 4 de octubre de 2010

LA PARABOLA DEL BUEN SAMARITANO



EL BUEN SAMARITANO
Evangelio según Lucas, capítulo 10
 Un maestro de la Ley, que quería ponerlo a prueba, se levantó y le dijo: «Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?»
 Jesús le dijo: «¿Qué está escrito en la Escritura? ¿Qué lees en ella?»
 El hombre contestó: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo.»
 Jesús le dijo: «¡Excelente respuesta! Haz eso y vivirás.»
 El otro, que quería justificar su pregunta, replicó: «¿Y quién es mi prójimo?»
 Jesús empezó a decir: «Bajaba un hombre por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos bandidos, que lo despojaron hasta de sus ropas, lo golpearon y se marcharon dejándolo medio muerto.
 Por casualidad bajaba por ese camino un sacerdote; lo vió, dio un rodeo y siguió.
 Lo mismo hizo un levita que llegó a ese lugar: lo vio, dio un rodeo y pasó de largo.
 Un samaritano también pasó por aquel camino y lo vio, pero éste se compadeció de él.
 Se acercó, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó; después lo montó sobre el animal que traía, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo.
 Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al posadero diciéndole: «Cuídalo, y si gastas más, yo te lo pagaré a mi vuelta.»
 Jesús entonces le preguntó: «Según tu parecer, ¿cuál de estos tres se hizo el prójimo del hombre que cayó en manos de los salteadores?»
 El maestro de la Ley contestó: «El que se mostró compasivo con él.» Y Jesús le dijo: «Vete y haz tú lo mismo.»

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Qué misión tienes tú en la vida?

Hace unos días hablando con un sacerdote me preguntaba…. ¿cual crees que es tu misión en la vida?
¡Curiosa pregunta! Cuando me pongo a pensar en ello, lo cierto es que la respuesta que encuentro es un poco simple.
Misión…. mi familia, lo demás en mi vida es dejar pasar el tiempo, trabajando, sirviendo en aquello que se me pide, aun sabiendo que se me pide porque no hay nadie que lo haga. Si…. sé, que eso es así pero, aun así, hay algo dentro de mí que me empuja a estar ahí, a ponerme a disposición de cualquier necesidad.
Hace unos años me encontré con Dios, y desde ese día, me propuse mantenerme lo más cerca de Él que pueda. Como sabéis, esto no resulta fácil pues siempre está la tentación cerca para intentar impedirlo.
Volviendo a la pregunta…… ¿Qué misión puede tener un instrumento torpe y simple como yo? Pues eso, estar ahí, esperar que alguien te utilice, aceptarlo con agrado y poner en ello el corazón, pensando que quien esta detrás de todo ello es Dios, y lo que yo quiero es servirle a Él en todo lo que me pida.
Una persona como yo, no puede aspirar a otra cosa. No encuentro ninguna misión en mi vida, solo quiero pedirle a Dios….-Señor, aumenta mi fe – con eso ya me basta.