El camino del amor...Sólo el que ama es feliz.





Hay muchos caminos que conducen a diferentes lugares, pero el único que nos conduce al cielo se llama: JESÚS (Juan 14:6)






jueves, 30 de abril de 2015

DIOS ME DICE........

Cuando pienso que todo está perdido... viene DIOS y me dice: "No te rindas!" Yo estoy contigo!"
 
 

Cuando parece que todo se viene abajo y los planes parecen no funcionar...
cuando el ánimo decae al máximo y sientes que todo está perdido,
escucha una voz interna que te alienta, 
una Esperanza que de imprevisto se renueva y una Luz que de pronto guía tu camino... 

Es DIOS, que por medio de señales
te dice y te repite... "No te rindas!  Yo estoy contigo!"....
No pierdas nunca las Esperanzas,
Él te ayudará, Él contigo está...

lunes, 30 de marzo de 2015

Jesús, Tu cruz alivia mi cruz.


"Señor, mi cruz me resulta pesada,
me duele, muchas veces la rechazo,
no la quiero, hay veces que ya no puedo más.
Jesús, me fastidia la soledad, mi tristeza,
no acepto mis miserias, la humillación,
no quiero el fracaso, ni el dolor físico.



Señor, mi cruz me oprime.
Jesús, Tú no elegiste la cruz ni la querías,
también a Ti te costó aceptar y sufrir tu cruz,
por esto orabas al Padre:

"si es posible , pase de mi este cáliz";
pero aceptaste tu cruz.

Jesús, enséñame a vivir mi cruz,
a descubrir los pequeños sufrimientos,
las espinas, los clavos,
los azotes, las burlas,
las críticas y las humillaciones.
Enséñame a ver mi cruz y mis cruces,
el misterio de mi cruz, junto a tu cruz.

martes, 24 de marzo de 2015

ORACIÓN

ORACIÓN PARA CUANDO TE SIENTES
CANSADA Y AGOBIADA POR LOS PROBLEMAS


Señor, estoy cansada y agobiada.
Me siento sin fuerzas y sobrepasada por todo.
Los problemas de mi familia,
de mis amigos, de la sociedad
me agobian y me pesan, Señor.
Ya no tengo el ánimo ni la energía de antes
para enfrentarlos.
Me cuesta mucho cumplir mis compromisos
es más, muchas veces los dejo a medias.
El cansancio y el agobio me hacen estar
más intolerante e impaciente
con los de mí alrededor.
Quiero aprender de ti Señor, a ser paciente
y humilde de corazón.
Quiero abrirme a la fortaleza de tu amor,
así mi alma encontrará el verdadero alivio y descanso,
sólo en ti, Señor.

domingo, 8 de febrero de 2015

Tu me conoces,Señor


Señor, tú conoces mi tristeza que ahoga mi corazón y sabes el origen de ella. Hoy me presento ante ti y te pido, Señor, que me ayudes, pues ya no puedo seguir así.
Sé que tú me llamas a vivir en paz, con serenidad, gozo y alegría, incluso en medio de las dificultades cotidianas. Por eso hoy te pido que pongas tus benditas manos en las llagas de mi corazón que me hacen tan sensible a los problemas y me liberes de la tendencia a la tristeza y a la melancolía que anida en mí.
Hoy te pido que tu gracia vaya restaurando mi historia, a fin de no vivir esclavizada por el recuerdo amargo de los acontecimientos dolorosos del pasado. Como ellos han pasado, ya no existen, te entrego lo que pasé y lo que pasaron las personas amadas; lo vivido y lo sufrido por nosotros.
Quiero perdonarme y perdonar, a fin de que tu gozo comience a nacer en mí.
Te entrego las tristezas unidas a las preocupaciones o a los temores del mañana. Sólo hoy debo vivir y sólo hoy debo caminar en tu alegría. Aumenta mi confianza en ti, para que aumente en mi alma la paz.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

SEÑOR, VEN JUNTO A MÍ

Señor, ven junto a mí, acompáñame en estos momentos difíciles.
Ayúdame a tener paz en medio del dolor, de la tristeza, de la soledad.
Concédeme la paz cuando no puedo dormir por las noches.
No me dejes sola cuando pienso en lo que  puede ocurrir y tengo miedo, no me dejes cuando siento la angustia y el desconcierto.
Tú, Señor, experimentaste la angustia en Getsemaní y en la cruz.
Tú sabes lo difícil que resulta mantener el espíritu en paz bajo el peso del sufrimiento.
Enséñame a vivir confiadamente, segura de tu bondad.
Enséñame a comprender que ningún mal puede llegar a destruir la esperanza, la confianza, las ganas de amar, porque nada puede separarme de ti.
Enséñame a sentir, incluso en los momentos más difíciles, que todo puede ser siempre fuente de gozo, de paz, de vida plena.

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Me querrás mañana?


Dios me pregunta cada noche: ¿Me querrás mañana? Y al levantarme cada mañana, repite la misma pregunta: ¿Me querrás hoy? Pero es que en cada momento de mi vida y especialmente cuando dudo, o cuando aflojo, o cuando sufro especialmente la tentación, cualquier tentación, sigue preguntando:¿Me quieres?
 
Señor, quiero quererte, ahora y siempre, pero ayúdame, Señor, que no te falle, que sonría, que ayude al amigo, que cumpla tus mandamientos, que sepa ser desprendida, que sea digna seguidora tuya,  ¡Hija fiel que te quiera, que te quiera siempre!
 
Yo quiero repetirte como Pedro, Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero. No quiero fallarte, pero a veces me fallan las fuerzas, es entonces cuando tienes que ayudarme más, yo se que lo haces, pero necesito pedírtelo una y otra vez, sé la importancia de la oración, tú lo has dicho numerosas veces, pero haz que sea una oración dicha con amor y con fe; la fe sé que mueve montañas, pero a veces dudo, ayudame a vencer mi incredulidad. Gracias Señor.

martes, 5 de agosto de 2014

Mi despedida a mi hermana muerta

  Algo dentro de mí se ha roto con tu partida. Pienso en ti y no concibo que ya no estés  entre los vivos.

Te has dormido eternamente cuando en el fondo guardábamos las esperanzas de que salieras de esa dura enfermedad y sonreirías junto a los tuyos por haber vencido.

En nuestro interior aun nos costará tiempo entender que el Todopoderoso necesitaba otro ángel y te ha llamado a su lado.

Te has ido delante, para esperarnos allí, al lugar  donde todos alguna vez seremos llamados,  no juzgamos a quien te llama y más tarde o temprano  hará lo mismo con nosotros, pero ¡cómo duele esta herida mientras llega el consuelo!.

Tantos porqués  nos quedan sin respuestas. Tu risa de bondad ahora se convierte en recuerdos. Las lágrimas  salen solas sin obedecer el mandato de que cesen por no entender.

Gracias por tu ejemplo de vida, lucha y amor a los tuyos, gracias por esos dos hijos que nos dejas, gracias por la unidad familiar que has propiciado con tu hasta luego en estos instantes de tormentosa tristeza, mientras te ruego nos des fuerza y valor para entender que tu adiós no tiene regreso.

Desde hoy  vives en los corazones de quienes te queremos y al verte descender a tu tumba, los ojos se nos nublan por el llanto y solo Dios sabe  la proporción de este tormento y a la vez de la quietud por la paz y descanso eterno en el que ahora te encuentras.

Hermana querida que hoy mueres al mundo terrenal para vivir eternamente en el espiritual, solo nos queda el consuelo de que ya no sufres y que allí donde estés nos estarás esperando: Te queremos y te llevamos en el corazón.
Hasta luego.